Retomando la charla, en 2012

Feb 1

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Fuente: La Nación, Buenos Aires, domingo 29 de Enero de 2012. Sección 2

Los salarios fuera de convenio, librados al azar.

Los ingresos de jerárquicos y profesionales crecen menos que los amparados por gremios; para este año, se preveían subas del 24%, pero por la desaceleración económica podrían ser inferiores

Ya bien se conoce que los empleados fuera de convenio -se estima que serían unos 500.000, aunque no hay datos ciertos- tuvieron recomposiciones de sus ingresos menores a las obtenidas por quienes están al amparo de los acuerdos colectivos negociados por los sindicatos. Algunos estudios coinciden en que, en los últimos dos años, las empresas mostraron intención de corregir el desajuste -dando subas algo más parejas que en los períodos previos-, pero las distorsiones en la escala de ingresos siguen a la orden del día.

Para este año, los presupuestos de las compañías, elaborados unos tres meses atrás, prevén que las remuneraciones de los jerárquicos y profesionales subirán un 24 o 25 por ciento. Pero con los datos de la desaceleración de la economía sobre el escritorio y viendo los esfuerzos del Gobierno por contener las demandas sindicales, en las áreas de recursos humanos empiezan a pensar que podría darse algo que hasta ahora sólo ocurrió en 2009: que el aumento que se otorgue se ubique por debajo de lo que se previó.

Y existe un “desbarajuste”, producto de ese viento, que se traduce en el achatamiento de la pirámide de ingresos, en jefes que ganan menos que sus supervisados, en desiguales remuneraciones por responsabilidades similares, en la desmotivación y en negativas a aceptar ascensos laborales “para no salir del convenio”.

La situación generó que se avanzara en la formación de sindicatos de jerárquicos. Unas experiencias llegaron a buen puerto y otras siguen siendo raíz de conflictos.

En los últimos diez años, según datos recabados en más de 300 compañías, los incrementos para personal fuera de convenio acumularon 360%. En el mismo período, el índice general de salarios de las empresas privadas avanzó un 542%, según datos aportados por las firmas al Indec. Como en ese indicador se incluyen todos los sueldos, la evolución de los amparados por convenios fue, en realidad, superior.

En 2011, -sobre una encuesta a 150 empresas-, la suba salarial promedio fue del 29% para los empleados bajo convenio, con mejoras que se movieron entre el 26 y el 31%. Para los fuera de convenio, el promedio fue del 25%, con alzas de entre el 23 y el 29%. Las conclusiones que surgen de esos datos se expanden a un período más amplio, observando datos previos: “Cada año los empleados de convenio reciben de 4 a 12% más de aumento que los fuera de convenio”, dice el informe.

Selectividad

Hay un aspecto que es clave y que aleja el dato promedio de lo que las compañías dicen haber hecho, de la percepción de cada empleado respecto de su ingreso. Y es que parte de que las subas no se dan muchas veces en forma generalizada, sino de manera selectiva y en función de criterios que pueden incluir una evaluación de desempeño o la observación de lo que pasa en el resto de mercado.

“Está bien usar el criterio de la eficiencia, pero con índices inflacionarios altos lo primero por hacer es garantizar una base común y después implementar la práctica de aumentos por mérito, que suelen aportar dos o tres puntos porcentuales”, evaluó Daniel Maggi, director de Personas de la aerolínea LAN y directivo de la Asociación de Recursos Humanos (Adhra).

El personal con cargos de jefatura y supervisión, los ejecutivos y también los profesionales comenzaron así a ser la variable de ajuste, por la diferencia entre lo que las empresas habían presupuestado y las alzas pactadas con los gremios. El dato medible es el del solapamiento, que se produce cuando los jefes pasan a ganar igual o menos que aquellos a quienes deben controlar e incluso motivar.

Existen esas situaciones en ocho de cada diez compañías. Según un estudio, la distancia ideal entre los ingresos del personal de convenio y los de un superior inmediato debería ser de alrededor de un 20%. Hoy en muchas empresas, en tres de cada diez casos se da una situación inversa: el personal convencionado cobra, en promedio, un 10% más que su jefe inmediato.

El dato no medible es la variación en los ánimos de las personas. No debe pensarse el tema sólo desde las variables económicas, sino también las intangibles: si no, el impacto se ve en una pérdida de motivación y en fenómenos como la creciente agremiación.

La selectividad con la que se dan muchas veces los ajustes tiende a agravar las cosas. Para Jorge Miguelez, un arquitecto que trabaja en Cencosud y que seis años atrás decidió organizar un sindicato jerárquico, cuando las empresas hablan de subas por mérito buscan, en rigor, “artilugios” que terminan provocando que dos jefes con igual tarea ganen diferente.

Según los datos relevados sobre el alcance de los ajustes, muchas empresas varían su estrategia según la época del año. Para las subas que se aplican entre enero y septiembre, sólo el 15% de las firmas determina una misma recomposición para todo el personal sin convenio, mientras que para las alzas más cercanas a fin de año, esa proporción sube al 34 por ciento.

Esa diferencia se vincula con cuáles son los criterios para las subas: en la segunda parte del año, la inflación gana protagonismo frente al mercado o los méritos individuales. Se busca corregir o completar lo ya otorgado en función de lo ocurrido con los precios, considerando estimaciones de estudios privados, que en 2011 ubicaron la inflación en el 22,8 por ciento.

Se tiende a dar un ajuste base para todos, reconociendo una parte de la inflación; para un aumento adicional se hace un análisis diferenciado

Por estos días sobrevuela cierta incertidumbre, que deja en la bandeja de “borradores” los niveles ya presupuestados. Hay firmas de consumo masivo que ya dicen que el ajuste sería del 22%.

Más allá de que pierdan frente a los de convenio, los salarios de los ejecutivos sí le ganaron, al menos en el último año, a la inflación.

Pero claro; por la estrategia de selectividad, eso habría ocurrido sólo para algunos. Los aumentos generales cubren parte de la inflación y el resto hay que ganarlo por desempeño; quien no tiene ese plus pierde.

Inflación y carga impositiva

Cuando se observa el avance en los últimos diez años del valor de una canasta de consumo más típica de un ejecutivo que la del índice general de precios se concluye que los sueldos quedaron un 15% por debajo.

El abogado Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), cree que las firmas aplicarán este año políticas para que se respeten las brechas por categorías. Sin embargo, advirtió que en las situaciones de desequilibrio, también influye la presión impositiva.

El factor distorsivo en el impuesto a las ganancias está en que nunca se actualizaron los valores límites del ingreso que definen qué alícuota se aplica, en una tabla de tasas crecientes. En 2009, al eliminarse la reducción progresiva de los montos deducibles, se corrigió sólo una parte del esquema que provoca que algunas subas salariales generen un salto.

Con un salario mensual de $ 15.000 netos, un empleado casado, con dos hijos y sin otras deducciones, paga un impuesto de $ 19.520 al año, equivalente a un 10% del ingreso. Una suba del 20%, inferior a la inflación anual, llevaría el salario a $ 18.000 y el impuesto, a $ 32.011, un 14% del ingreso anual. La mayor presión es porque se saltó de escalón en el esquema que define cuánto tributar.

Los riesgos de ver afectado el ingreso también aparecen ante una situación de ascenso laboral. En la práctica, un incremento salarial moderado puede neutralizarse o no ser tal cuando se pierde, por ejemplo, el derecho a cobrar horas extras, protegido por el convenio colectivo.

Por el contra carril de esas realidades corren los beneficios no salariales para los jerárquicos. “Se está trabajando mucho con las compañías en la comunicación del paquete integral de beneficios”, dijo Tabakman, tras recordar que hay un diferencial en prestaciones como la salud, la telefonía, la movilidad o la flexibilidad horaria, además de lo que hace a las oportunidades de desarrollo.

El problema, según las empresas, es que todo eso no tiene a los ojos de los empleados la misma valoración que se le da al monto más tangible de las remuneraciones.

Y resulta que, en este aspecto, el desbarajuste que el viento trajo el viento aún no se lo llevó.

Según una encuesta a directivos de Recursos Humanos la distancia ideal entre los ingresos del personal de convenio y un jefe inmediato sería de un 20 por ciento

Sabian que soy PERRO en el horóscopo Chino?

Dic 4

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Muchas ya saben que mi “flia” es una caniche (MINA) y un siamés( TOM) En nombre de ellos y mío propio les ruego, en estas Fiestas NO usen pirotecnia! Todos sufrimos! También v/ hijos, mayores, etc…..Probaron abrazarse o darse besos sonoros?

KADAFI en ARgentina….? O el Rey Frances?

Dic 1

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KADAFI…habrá visitado Argentina?
Hoy, en mi trabajo, pude entrevistar a un argentino, santiagueño, graduado de Ingeniero en la universidad de su provincia natal.
Al relatarme su historia laboral una y otra vez aparecía el “MATRIMONIO JUAREZ” como determinantes de sus circunstancias! gente que – entre ambos – reinaron en Santiago del Estero por casi 50 años!
Otra que KADAFI!!
Por decisión del Sr. Juárez, fue incorporado en la Administración Pública! Por decisión de la Sra. Juárez fue dejado cesante 15 años después SIN indemnización! Ese era (es??) el “precio” de ser amigo de amigos de amigos del “ex-rey”, cuando llega el nuevo monarca! En el caso de este cliente, eso le costó divorcio, alejamiento de sus hijos, para irse a trabajar al sur del país!
Yo me pregunto: es real la vocación democrática de mi país? Sobre todo cuando (grande Freud!!) una lee cosas como lo siguiente, en LA NACION:

“El Estado soy yo”

“En su extenso discurso ante el empresariado nacional, la presidenta Cristina Fernández definió, en un pequeño párrafo, el concepto que tiene de su cargo. Con la seguridad que la caracteriza, afirmó que determinado problema se debía resolver «entre los empresarios, los sindicatos y el Estado, o sea, nosotros». Y no se trata de un error o acto fallido. Es su propia creencia. No hay diferencias entre gobierno y Estado. Ella expresó, al igual que Luis XIV en pleno apogeo de la monarquía absolutista, «el Estado soy yo», el soberano por encima de la ley. Justamente lo que sucede hoy en lo que supo ser la República Argentina.”

Publicado por:
Juan Manuel Otero
En LA NACION.

Al menos hay algún que otro argentino que – igual que yo – se cuestiona la realidad!

Tengo ganas de CONVERSAR…..

Oct 20

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Este texto, NO es mío! Circula en Internet como Anonimo….Pero, no por eso es menos realista y concreto….y quiero compartirlo.
Vos..no extranas charlar?

LA MUERTE DE LA CONVERSACION

Acabo de leer en internet que a la entrada de algunos restaurantes europeos les decomisan a los clientes sus teléfonos celulares. Según la nota, se trata de una corriente de personas que busca recobrar el placer
de comer, beber y conversar sin que los ring tones interrumpan, ni los comensales den vueltas como gatos entre las mesas mientras hablan a gritos.
La noticia me produjo envidia de la buena. Personalmente, ya no recuerdo lo que es sostener una conversación de corrido, larga y profunda, bebiendo café o chocolate, sin que mi interlocutor me deje con la palabra en la boca, porque suena su celular (que tal los que mantienen el auricular y el micrófono puestos y no se sabe si hablan con uno o con el que esta al otro lado de la línea!!).

En ocasiones es peor. Hace poco estaba en una reunión de trabajo que simplemente se disolvió porque tres de las cinco personas que estábamos en la mesa empezaron a atender sus llamadas urgentes por celular. Era un caos indescriptible de conversaciones al mismo tiempo.

Gracias al celular, la conversación se está convirtiendo en un esbozo telegráfico que no llega a ningún lado. El teléfono se ha convertido en un verdadero intruso. Cada vez es peor. Antes, la gente solía buscar un rincón para hablar. Ahora se ha perdido el pudor. Todo el mundo grita por su móvil, desde el lugar mismo en que se encuentra.

No niego las virtudes de la comunicación por celular. La velocidad, el don de la ubicuidad que produce y por supuesto, la integración que ha propiciado para muchos sectores antes al margen de la telefonía. Pero me preocupa que mientras más nos comunicamos en la distancia, menos nos hablamos cuando estamos cerca.

Me impresiona la dependencia que tenemos del teléfono. Preferimos perder la cédula profesional que el móvil, pues con frecuencia, la tarjeta sim funciona más que nuestra propia memoria. El celular más que un instrumento, parece una extensión del cuerpo, y casi nadie puede resistir la sensación de abandono y soledad cuando pasan las horas y este no suena.
Por eso quizá algunos nunca lo apagan. ¡Ni en cine! He visto a más de uno contestar en voz baja para decir: “Estoy en cine, ahora te llamo”.

Es algo que por más que intento, no puedo entender. También puedo percibir la sensación de desamparo que se produce en muchas personas cuando las azafatas dicen en el avión que está a punto de despegar que es hora de apagar los celulares. También he sido testigo de la inquietud que se desata cuando suena uno de los timbres más populares y todos en acto reflejo nos llevamos la mano al bolsillo o la cartera, buscando el propio
aparato.

Pero de todos, los Blackberry merecen capítulo aparte. Enajenados y autistas. Así he visto a muchos de mis colegas, absortos en el chat de este nuevo invento. La escena suele repetirse.

El Blackberry en el escritorio. Un pitido que anuncia la llegada de un mensaje, y el personaje que tengo en frente se lanza sobre el teléfono.
Casi nunca pueden abstenerse de contestar de inmediato. Lo veo teclear un rato, masajear la bolita, y sonreír; luego mirarme y decir: “¿En qué íbamos?”. Pero ya la conversación se ha ido al carajo. No conozco a nadie que tenga Blackberry y no sea adicto a éste.

Alguien me decía que antes, en las mañanas al levantarse, su primer instinto era tomarse un buen café. Ahora su primer acto cotidiano es tomar su aparato y responder al instante todos sus mensajes. Es la tiranía de lo instantáneo, de lo simultáneo, de lo disperso, de la sobredosis de información y de la conexión con un mundo virtual que terminará acabando con el otrora delicioso placer de conversar con el otro, frente a frente.

Pensando en los mails…..

Oct 13

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Correo electrónico. Emails. Una herramienta que ya resulta más familiar que un vaso de agua! Y sin embargo, todavía nadie ha compaginado reglas o “netiquette”. Y menos aún CONSEJOS PRACTICOS sobre su uso.Y, diariamente, no solo observo disparates en ese medio, sino que me voy cansando de intentar corregirlos…..Por eso…..hoy escribí que :

Siempre es mejor la comunicación directa y no por mail

Yo le aconsejaría, en su muno laboral, que utilice el correo electrónico para programar o agendar reuniones, consultar alguna duda rápida y resolver temas administrativos que no requieran demasiada consideración. Para todo lo demás, use el teléfono o la comunicación cara a cara.

· Un mail no constituye una buena herramienta para delegar (deja poco lugar para el diálogo y mucho lugar para los malentendidos).

· Un mail es una mala herramienta para dar instrucciones o informar sobre actualizaciones operativas (son demasiados los factores que la gente puede malinterpretar si no tiene la posibilidad de plantear sus dudas).

· Es inadecuado para disciplinar a un empleado (a menos que se trate de documentación de confirmación o seguimiento).

· Los mails no son buenas herramientas para brindar coaching, feedback o recomendaciones (se pierden demasiados matices importantes).

· No son buenas herramientas para trasmitir información delicada (los empleados se indignan cuando se enteran por mail de que no les van a dar un ascenso o que su perfil de tareas ha sido modificado. Es de no creer, pero he tenido clientes que han llegado a contarme que fueron despedidos por mail).

Los mails o las listas de distribución por mail no reemplazan a las reuniones y comunicaciones en equipo

Algunos jefes (en especial aquellos que no se sienten demasiado cómodos a la hora de desenvolverse en grupo) hacen del correo electrónico su fuente principal de comunicación. Si bien ellos consideran que es la manera más productiva de trasmitir sus mensajes sin tener que ajustarse a un horario, el equipo se resiente. Es enorme el beneficio que reporta la posibilidad de juntarse en persona para debatir asuntos y explorar ideas.

Ya hace tiempo que los equipos de ventas han descubierto el poder de las reuniones cara a cara. Por más que un grupo de ventas esté geográficamente disperso, los beneficios de los encuentros y seminarios resultan evidentes y valen cada peso invertido. Un equipo de líderes operativos está más interconectado que el personal de ventas y tiene que reunirse sí o sí para tomar aquellas decisiones que afectan a todo el mundo.

Nunca trasmita por mail un mensaje negativo

“Gómez, ya lleva dos días de atraso con el informe. ¿Por qué no lo entregó todavía?” Esto puede ser expresado con tono neutro o como mera curiosidad. Pero cuando uno lo ve por escrito queda la duda de si fue dicho con enojo o exigencia. Es difícil trasmitir un mensaje negativo, inclusive en persona. Pero cuando es por mail, casi con certeza habrá de ser recibido a la defensiva (“¿No podía aunque sea haber agarrado el teléfono?”). Es más: el mail se puede imprimir y guardar. Cuando trabajo con un cliente para reparar una relación laboral dañada, es frecuente que ambas partes “presenten documentación escrita” para demostrar el daño que el otro le infligió.

Adopte la “regla de las 24 horas”

Si recibe un mail que lo predisponga mal y su primera reacción es contraatacar, no lo haga. Ciérrelo y espere 24 horas antes de responder. Lo más seguro es que se calme y piense con más claridad si no es mejor ir a hablar con la persona o al menos redactar su respuesta con más cuidado. Una vez que empieza el ida y vuelta de mails agresivos, se desdibuja el problema o la intención original y ya no hay marcha atrás: entran en acción el encono personal y la crítica precipitada. Para cuando se encuentre con la persona en cuestión, el daño será quizás irreversible.

Y en una guerra de mails, la gente los guarda y los reenvía a otros para cubrirse las espaldas. Es tan sencillo editar y cortar algo del texto de un mail… usted nunca tendrá la certeza de que sus palabras no vayan a ser mostradas fuera de contexto. Es bien sabido que un cliente enojado le va a contar las malas experiencias a más gente que un cliente feliz. Lo mismo vale para una organización. Una vez que el tema empieza a rodar, para cuando usted quiera darse cuenta ya habrán recibido copias del mail todos los organismos de la empresa.

Sea más educado que cuando habla

Dado que un mail no tiene tono ni inflexión, es más importante emplear un lenguaje amigable, adjetivos descriptivos y términos cuidadosos. Sé que esto parece ir en contra de lo instintivo y que los mails deberían ser rápidos y sencillos. Y, sí, pero eso es justamente lo que puede generar el problema.

Si usted no considera cómo le va a sonar al destinatario (y toma medidas para redactar la comunicación en forma tal que el significado sea entendido sin dejar lugar a dudas), lo cierto es que más adelante podrá tener que aplicar acción correctiva y agregar complicaciones.

Su gramática y ortografía están expuestas tal como si se tratara de una carta

Cuando me llega un mail desprolijo, con errores de puntuación, con palabras mal escritas o sin respetar las mayúsculas cada vez que corresponde, yo deduzco que la persona sencillamente es inculta! No se da cuenta de que lo que escribe y la manera en que lo escribe constituye una especie de perfil escueto de su credibilidad. Como cualquiera, yo cometo errores en mis propios mails, pero los suelo encontrar a tiempo porque los leo al menos una vez antes de enviarlos.

Escriba cada mail como si su jefe también fuera a leerlo

Es una manera genial de ser siempre honesto y políticamente correcto. Que nunca quede por escrito algo que el jefe no debería leer. El correo electrónico parece privado, pero dista de serlo. Por más que su superior no vaya a leer cada uno de los mails que usted envía a sus empleados, haga de cuenta que así será. Además, dado que los mails son propiedad de la organización, la plana mayor siempre tiene la posibilidad de leerlos o revisarlos cuando se plantean dudas acerca de algún tema. Me han llegado infinidad de historias acerca de indiscreciones que terminaron en despidos tras una investigación que reveló un mal uso de Internet o del correo electrónico. La huella que dejan los mails es prácticamente indeleble.

No envíe copias si no es indispensable

El aluvión de “cc” (expresión arcaica si las hay) no es más que correo basura. Por supuesto que hay veces en las que alguien tiene que estar al tanto sí o sí acerca de la acción emprendida o simplemente debe formar parte del tema, pero para aquellos de ustedes que mandan copias solamente para “cubrirse las espaldas”, mi consejo es que NO LO HAGAN MÁS.

Cuando se encuentre fuera de su oficina, deje una respuesta automática que indique que no va a estar respondiendo mails

La velocidad del correo electrónico ha creado una expectativa de respuesta inmediata. Cuando a uno no le contestan enseguida, piensa que lo están ignorando y eso genera inquietud. En la época de las cartas por correo, esa inquietud solía tardar semanas en desarrollarse; ahora surge en horas o minutos.

Utilice casillas on-line gratuitas como alternativa para su dirección de mail profesional

Esto es de particular utilidad cuando uno encarga productos por Internet, envía mails a los amigos o investiga un tema personal. De esta manera, no sólo impide que los colegas tengan acceso a sus correos sino que además evita que la gran cantidad de respuestas le inunde la casilla profesional.

En fin…..solo tenia ganas de contribuir a “ordenar” un poco este anárquico mundo virtual….Hasta el próximo….mail, jajajajaja !!!

Vale la pena, ….

Oct 13

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El legado de Steve Jobs:
Sus “diez mandamientos” son el boom de Internet
Fuente: Diario Clarin, 8 de Octubre de 2011
Todos quieren ser como fue él. Ahora que la muerte de Jobs llevó al trono a un empresario brillante e innovador, no hay emprendedor que no se pregunte cómo lo logró, cómo hizo para enamorar a sus clientes. Son muchos los sitios de Internet especializados que por estas horas están tratando de responder a esas preguntas. Y cada uno de ellos reproduce, según su mirada, los diez mandamientos de Steve Jobs. Los destacados son:
1. No hay nada que perder. Hay que intentarlo, aunque parezca imposible. Es una de las lecciones que Jobs dejó en 2005, durante su célebre discurso en la Universidad de Stanford. Acababa de superar un cáncer de páncreas.
2. Si no existe un mercado hay que inventarlo. Lo logró con el iPod, después con el iPhone y, por último, con la tableta iPad.
3. No realizar estudios de mercado. Hay una frase de Jobs famosa: “La gente no sabe lo que quiere hasta que uno se lo muestra”. El mismo hacía sus propios estudios de mercado llevándose los prototipos a su casa y los sometía a prueba.
4. Contratar a los mejores. Cuando fundó la empresa NeXT, Jobs contrató al arquitecto I.M. Pei para diseñar el logotipo y a Mickey Drexler, de GAP, para que formara parte del consejo de administración de su empresa con miras al lanzamiento de la cadena de tiendas Apple.
5. Formar equipos pequeños. Jobs creía que no podía memorizar más de cien nombres. Es por eso que el equipo inicial de Macintosh tenía exactamente cien colaboradores, ni más ni menos. Para contratar uno nuevo, debía licenciar a otro.
6. Delegar. Jobs supo rodearse de un equipo preparado para continuar su trabajo. Tim Cook, el nuevo consejero delegado de Apple, ya se hizo cargo de algunas lanzamientos de la marca, como del iPhone 4 y el iPhone 4S, presentado esta misma semana.
7. Buscar un gran enemigo. Apple tuvo su primer éxito a partir del anuncio publicitario “1984”, emitido una sola vez, durante la final del Super Bowl. En el spot se comparaban con IBM, empresa por entonces ya instalada en el mercado. Más adelante eligió otros grandes para “pelear”, como Microsoft, Google y Amazon.
8. Es mejor usar una zanahoria antes que un látigo. Dicen que Jobs a veces daba miedo, pero su carisma personal era lo que de verdad motiva a sus empleados. Su entusiasmo contagioso fue la razón por la que el personal que diseñó la primera Mac se pasó tres años seguidos trabajando 90 horas a la semana para lograr una computadora de gran calidad.
9. Todo en secreto. En Apple nadie habla. Y nadie sabe más que lo necesario. Este silencio provoca interés por las presentaciones de producto, lo que a su vez logra títulos en los diarios.
10. Buscar la perfección. Jobs era meticuloso. Cuidaba cada detalle. Cuentan que en la víspera del lanzamiento del primer iPod, sus empleados pasaron la noche sustituyendo las clavijas de los auriculares: consideraba que no hacían clic de la forma precisa y deseada.

Gracias a Dios hay gente asi

Jun 2

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El premio no se lo lleva siempre el que más lo merece…

Irena Sendler
Una señora de 98 años llamada Irena acaba de fallecer. Durante la Segunda Guerra mundial, Irena consiguió un permiso para trabajar en el Ghetto de Varsovia, como especialista de alcantarillado y tuberías.
Pero sus planes iban mas allá…
Sabía cuáles eran los planes de los nazis para los judíos (siendo alemana).
Irena pasaba niños escondidos en el fondo de su caja de herramientas y llevaba un saco de arpillera en la parte de atrás de su camioneta (para niños de mayor tamaño). También llevaba en la parte de atrás un perro al que entrenó para ladrar a los soldados nazis cuando salía y entraba del Ghetto.
Por supuesto, los soldados no querían tener nada que ver con el perro y los ladridos ocultaban los ruidos de los niños.
Mientras estuvo haciendo esto consiguió sacar y salvar a 2500 niños.
Los nazis la atraparon y le rompieron ambas piernas y los brazos…
Irena mantenía un registro de los nombres de todos lo niños que sacó y lo guardaba en un tarro de cristal enterrado bajo un árbol en su jardín.
Después de la guerra, intentó localizar a los padres que pudieran haber sobrevivido y reunir a la familia. La mayoría habían sido llevados a la cámara de gas. Aquellos niños a los que ayudó encontraron casas de acogida o fueron adoptados.

El año pasado Irena fue propuesta para recibir el Premio Nobel de la Paz. Pero no fue seleccionada. Ese premio se lo llevó Al Gore, por unas diapositivas sobre el Calentamiento Global… y en 2009, Obama sólo por buenas intenciones.

¡ESTA SEÑORA ES MI NOBEL!
Gran mensaje. ¡No permitamos que se olvide nunca!
63 años después
In Memoriam

Hablando de la red LINKEDIN

Jun 2

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¿Por qué debería yo aceptarte como contacto?

Que los argentinos somos “especiales” es algo que ya no resiste mayor análisis. Para cualquier proceso o elemento rápidamente encontramos “la manera argentina” que – en general- tiene como sustrato la fórmula: “como obtengo más de lo que a mí me interesa, dando lo menos posible al prójimo”, o sea, vía la Ley del menor esfuerzo?
A qué viene esto?
Me lo genera la cantidad de absolutos conocidos, que solicitan ser “contactos” en la red Linkedin. Hasta allí… todo bien!
Pero… no valdría la pena tomarse la molestia de redactar algo más personalizado que la invitación standart? No resultaría más eficaz explicar por qué el interés y/o que puede ofrecer en el vínculo?
Digo,… o acaso no se enteraron de que la red Linkedin es una hermosa conexión para la colaboración MUTUA, para el INTERCAMBIO de ideas, etc.
Cierro con otra reflexión. Leí en un camión: “Dios te conceda el doble de lo que estás dispuesto a darme”.
Y si lo probáramos?
Queda abierto el debate!

Vos, a cual muerto votaras?

May 27

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Necrofilia Argentina A que muerto preferis votar?

Que somos una sociedad con alta tendencia necrofila, ya es sabido…..Cargamos con muertos, festejamos las fechas d emuertes y nunca los nacimientos, incluso somo la unica Nacion del Planeta que hizo recorrer el mundo a un cadaver de 1ra dama…..Pero…frente a las futuras elecciones presidenciales, uno deberia preguntarse: a que muerto preferis votar?
Hace unos dias, en la Nacion, refiriendose a la obvia polarizacion electoral entre Cristina Kirchner y Ricardo Alfonsín Carlos Pagni publico:.
Es una escena curiosa, en cuyo centro estaría instalado el duelo de dos deudos. La Presidenta, que no abandona el luto y siembra sus discursos con referencias a “él”, y Alfonsín, mimetizado con los trajes, los gestos y las ideas de su padres.
Ambos participan del mismo prodigio: deben su principal atractivo a que una parte del vecindario ha decidido embellecer a sus familiares post mórtem.
La Señora de Kirchner corre con una pequeña ventaja en esta rara carrera de ultratumba: la semana de las elecciones será la del primer aniversario de la partida de su esposo.
Pero no hay que engañarse. Esta atmósfera necrofílica, o fetichista, no habla de los candidatos. Habla del electorado. De su fascinación por el pasado, de sus dificultades para proyectar. Es un regodeo con la muerte que pone en duda, en definitiva, la vitalidad de la democracia en la Argentina…..
En sintesis: Vos…..que muerto preferis votar?

Realmente…queres trabajar?

May 27

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Una de las ventajas de tener este tipod e espacio/blog personal es poder, en absoluta libertad, ayudar a difundir pensamientos inteligentes, no solo de quien redacta el espacio.
Hoy, me permito compartir con uds una carta de lectores publicada en el Diario Clarin….
Siento y he sentido esta MISMA sensacion durante los ultimos 7/8 anios, cada vez que entrevisto gente…de cualqueir profesion…..O sea: aqui va la carta que me llamo la atencion:

“No observo ganas de trabajar”
Escribo esta carta con relación a la serie publicada recientemente en esta sección, en particular las cartas de Augusto Latapié y Débora Stalello, en las que relataron las dificultades por las que pasan los jóvenes abogados tratando de insertarse en el mercado laboral.
Soy abogada, me desempeño en mi profesión desde hace nueve años, y debido a la naturaleza de mi trabajo tengo la necesidad de organizar equipos de trabajo (siempre formados por abogados) con cierta regularidad. Pese a la grandísima oferta que recibimos una vez publicada la búsqueda, es realmente difícil encontrar gente con verdaderas ganas de trabajar.
Es muy común encontrarnos con postulantes sin experiencia que no sólo pretenden el sueldo de alguien que sí la tiene, sino que asumen que, por el sólo hecho de haber obtenido un título universitario, se lo merecen.
En muchas entrevistas, y ante la mención de que el puesto requiere muchísimo trabajo, que la jornada laboral probablemente no sea sólo ocho horas diarias, la exigencia de cumplir con objetivos, y la necesidad de una actitud proactiva, me he encontrado con la siguiente respuesta: “Ahhhh…”, junto a un suspiro de indisimulable decepción.
A esta actitud podríamos sumarle los resultados desesperantes de los exámenes que se toman como parte del proceso de selección (preguntas básicas de Derecho y problemas de resolución lógica), vestimenta y aspecto inadecuados (desde ropa sucia hasta lagañas y grandes bostezos), impuntualidad y mentiras flagrantes (no me refiero a ligeras exageraciones) en el CV, que no resisten la primer entrevista.
Leyendo esas cartas que mencioné, encontré el común denominador a todas esas experiencias: entrevisto gente y sólo encuentro pretensiones. Es gran parte de lo que leo en las cartas publicadas: aprender y una remuneración adecuada. Mi pregunta es ¿qué obtiene a cambio quien les da trabajo? El trabajo duro, la búsqueda de la excelencia, una actitud proactiva, y, lo más importante, la expectativa de asumir un compromiso y estar a la altura de las circunstancias, no parece ser parte de la oferta.
En lo personal, sólo puedo decir que desde que comencé a trabajar, no sólo en lo que hoy es mi profesión, siempre lo hice (y lo hago) pensando en qué puedo hacer yo por mi trabajo, no en “qué es lo que mi trabajo puede hacer por mí”. No quiero que esta respuesta sea interpretada como un ataque personal, es sólo mi experiencia profesional desde la otra cara de la moneda.
Virginia Eleno
virginiaeleno@hotmail.com

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